¿En qué consiste realmente viajar?

Posiblemente en la época de Rosa Oriol y de los inicios del emporio Tous, el turismo no era cosa de la economía de un país, solo se estilaba alcanzar el ocio luego de un arduo trabajo. Pero en la actualidad, las cosas han cambiado de manera radical, los tiempos nos han llevado a que se generen una serie de cuestionamientos como por ejemplo: ¿A donde iremos durante estas vacaciones? ¿Que vamos a hacer durante los días de puente? ¿Que tipo de turismo nos agrada: de aventura, de sol y playa, ecoturismo, turismo de golf, rural, entre otros?

De este modo, ir de viaje se ha convertido en algo bastante habitual, y lo mejor es que ya no es tan costoso como en otros tiempos por lo que resulta un ingrediente imprescindible para unas vacaciones. El turismo, en nuestros días ha pasado a ser uno de los grandes motores de la economía, por lo que, posiblemente nos estemos preguntando si tiene algún sentido hablar de un turismo sostenible o responsable con tanto auge que ha generado la globalización, lo cual hace cada día más complicado poder diferenciar un francés de un alemán.

Viajar se ha convertido en uno de los mayores emblemas de nuestros tiempos. De acuerdo a estudios más formales, turismo puede ser definido como toda salida que implica una pernocta y ello podría ser por asuntos de negocios, por mero ocio, debido a estudios, solo por mencionar algunos. Donde los viajes por ocio cuentan como un 80%, y ello incluye las visitas a familiares o amigos. Por lo que, esas personas que dicen que no hacen turismo, la verdad es que si lo hacen, solo que no se encuentra clara la diferencia entre ser un viajero y ser un turista.

Opciones para hacer un viaje

Para poder develar el hecho que implica un viaje, debemos dejar de un lado el trabajo que en ello hace el marketing turístico, con el fin de poder saber con precisión cuáles son nuestros anhelos o deseos de viajar, aunque en oportunidades podemos descubrir es mejor quedarnos en casa. Cuando hacemos un recorrido por el impacto del turismo, este podría despertarnos pensamientos un tanto inalcanzables como si se tratara de las imágenes de un paisaje que transcurre de manera fugaz por una ventanilla.

¿Que nos hace querer ir de viaje?

Nuestros motivos pueden ser realmente variados, pero siempre se encuentran entremezclados, como por ejemplo hacer turismo de golf. De manera que podríamos agruparlas por ejemplo, de la siguiente manera: deseamos compensar nuestros déficit. Generalmente el trabajo es quien gobierna nuestras vidas, ya que es a él, a quien dedicamos la mayor parte de nuestro tiempo, por lo que desatendemos otros aspectos realmente vitales. Un ejemplo de ello podría ser, contar con un déficit de vitamina D debido a que no tomamos suficiente sol, o quizás nuestro cuerpo necesita aire libre o contacto con la naturaleza, de tener algún movimiento corporal, de tener contacto o conversar las personas, de poder tener algunos momentos de diversión o de relax, de dejar a un lado los compromisos, de variar.